Oración por las vocaciones sacerdotales

sanpedroDivino Jesús, que quieres que pidamos al Señor de la mies
que envíe a ella buenos operarios,
dígnate suscitar en tu Iglesia y en particular en esta diócesis muchos y santos sacerdotes,
que siéndolo en todo según tu Corazón,
procuren celosamente por su sagrado ministerio
la gloria de tu Padre Celestial y la salvación de las almas
redimidas por tu Sangre preciosa.
Amén.

María, madre amorosísima de los hombres,
danos sacerdotes, danos sacerdotes santos. Amén.

oracion-por-la-vocacion-de-mi-hijoMi Dios y Señor,
te pido que se más a ti
ese hijo que me has dado.
Yo quiero corresponder a tu generosidad
dándotelo otra vez.
Haz que haya en mi vida
una hora suprema de felicidad
en que yo vea la Hostia de salvación
entre las manos de mi hijo.
Yo sé que no merezco ese favor,
pero tú me has concedido
el de creer y esperar en ti.
Yo quiero que sea un hijo sacerdote
la alegría de mis últimos días.
Mi dios y Señor,
que del tronco áspero de mi corazón,
brote una rama para tu altar.
Que el Sumo y Eterno Sacerdote
se detenga ante mi pobre heredad
y coja para sí el fruto de mi huerto.
Amén.

teresa

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra divina de salvar a las almas protege a tus sacerdotes en el refugio de tu Sagrado Corazón. Guarda sin mancha sus manos consagradas, que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo, y conserva puros sus labios teñidos con tu Preciosa Sangre. Haz que se preserven puros sus Corazones, marcados con el sello sublime del sacerdocio, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine. Aumenta el número de tus apóstoles, y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro. Bendice Sus trabajos y fatigas, y que como fruto de Su apostolado obtenga la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén

buenpastorPadre,
haz que surjan entre los cristianos
numerosas y santas vocaciones al sacerdocio,
que mantengan viva la fe
y conserven la grata memoria de tu Hijo Jesús
mediante la predicación de su palabra
y la administración de los Sacramentos
con los que renuevas continuamente a tus fieles.

Danos santos ministros del altar,
que sean solícitos y fervorosos custodios de la Eucaristía,
sacramento del don supremo de Cristo
para la redención del mundo.

Llama a ministros de tu misericordia
que, mediante el sacramento de la Reconciliación,
derramen el gozo de tu perdón.

Padre,
haz que la Iglesia acoja con alegría
las numerosas inspiraciones del Espíritu de tu Hijo
y, dócil a sus enseñanzas,
fomente vocaciones al ministerio sacerdotal
y a la vida consagrada.

Fortalece a los obispos, sacerdotes, diáconos,
a los consagrados y a todos los bautizados en Cristo
para que cumplan fielmente su misión
al servicio del Evangelio.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

María Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.