Coronilla de la Misericordia

Cómo rezarla:

coronilla

Se utiliza un rosario común de cinco decenas.

1. Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.

2. Al comenzar cada decena (cuentas grandes del Padre Nuestro) decir:

“Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad
de Tu Amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
para el perdón de nuestros
pecados y los del mundo entero.”

3. En las cuentas pequeñas del Ave María:

“Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.”

4. Al finalizar las cinco decenas de la coronilla se repite tres
veces:

“Santo Dios, Santo Fuerte,
Santo Inmortal, ten piedad de
nosotros y del mundo entero.”

Según el diario de Santa María Faustina Kowalska
“Alienta a las personas a decir la Coronilla que te he dado… Quien la recite recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aun si el pecador mas empedernido hubiese recitado esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia.”

“Escribe que cuando digan esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Misericordioso Salvador.”


Promesas para el que reza la Coronilla de la Divina Misericordia

“Hija Mía, anima a las almas a rezar la Coronilla que te he enseñado; a aquéllas que me invoquen en esta forma, les daré todo lo que pidan”.

“Concederé gracias sin número, porque esta plegaria conmueve lo íntimo de Mi Misericordia. Recitándola, acercas la humanidad hacia Mí. Con esta oración se puede obtener todo”.

“Quienquiera que la recite recibirá gran Misericordia a la hora de la muerte. Yo defiendo como Mi propia gloria a cada alma que diga esta Coronilla; o cuando otros la digan por la persona moribunda la indulgencia será la misma; cuando se reza esta Coronilla junto al lecho de un moribundo, me pondré Yo mismo entre esa alma y el Padre, no para ejercer la justicia, sino como Salvador Misericordioso. La abrazará entonces Mi Misericordia y el alma podrá salvarse en consideración a Mi Pasión Dolorosa”.

(Diario 687, 81 1,1541, 1 128).